uña con lesión

 

UÑA INCARNADA

 

    Es una patología de origen traumático, y consiste en una espícula o astilla del borde lateral de la uña que se incrusta en el tejido blando del surco.

     Puede ser uni o bilateral.

     Aunque existen varias causas que concurren al desencadenamiento de esta lesión, el factor principal es la presencia de la espícula, sin ella no hay onicocriptosis.

 

 

 

FACTORES PREDISPONENTES:

 

  1. La morfología de la uña, como por ejemplo la uña en voluta o abarquillada.
  2. Un dedo gordo demasiado largo o en valgo, que es comprimido en su borde lateral por el calzado.
  3. Estructura inadecuada del calzado, muy corto y demasiado puntiagudo.
  4. La hiperhidrosis, o el abuso de agua caliente que desvitalizan la piel del surco.
  5. La exuberancia del rodete periungueal que presiona sobre el borde lateral de la uña.
  6. Patologías ortopédicas que alteran la dinámica y alineación de los dedos.
  7. Traumatismos sobre la uña que provocan ruptura de la lámina ungueal, con su consecuente distorsión.
  8. Infecciones, como por ejemplo la onicomicosis, (infección de la uña por hongos).
  9. La causa más frecuente, un inadecuado corte de las uñas.

     Si el surco ungueal es lo suficientemente resistente y el calzado no incide mayormente, puede ser que dicho ángulo salga hasta el borde libre sin consecuencias .

   Con el paso de los días el dolor puede agudizarse, llevando al paciente a cortar nuevamente la uña, pero el tejido inflamado le impide ir muy profundamente y por consiguiente hace un corte superficial que deja en el fondo del surco la espícula cuya punta aguda se orienta hacia abajo y delante. La uña se va incrustando en la piel del rodete, hasta producir un foco séptico, debido a la gran cantidad de gérmenes oportunistas que hay sobre la piel, este proceso infeccioso genera un tejido de granulación llamado Granuloma, que se considera un tumor benigno de tipo infeccioso, que progresivamente va creciendo y complicando significativamente el cuadro.

     Este granuloma es un tejido esponjoso, muy vascularizado, exudativo y muy doloroso, que en algunos casos puede cubrir incluso la Lámina ungueal

 

TRATAMIENTO:

 

     El tratamiento, depende de la etapa en que se detecta el problema, un podólogo lo resolverá con una correcta técnica que elimine la espícula y un posterior control del crecimiento de la uña hasta lograr hacer un corte profiláctico adecuado.

     Se debe valorar y corregir cualquier patología adjunta, orientando al paciente para su solución, por ejemplo problemas ortopédicos, calzado inadecuado, onicomicosis, o mala técnica de corte.

    Cuando la patología se encuentra en un estado avanzado en que se observa Granuloma, y un proceso infeccioso severo, debe ser tratada por su podólogo, que proporcione tratamiento antibiótico, y realiza un procedimiento quirúrgico, bajo anestesia local mínima , orientada a eliminar el segmento de uña comprometido, exéresis completa del granuloma y plastía del surco ungueal. El tratamiento quiropodológico extirpará la espícula (fragmento de la lámina ungueal) que se clava, pero no actuará sobre la matriz ungueal, por tanto será muy frecuente la reaparición del problema dado que no se ha eliminado la causa, y sólo conseguiremos una mejoría temporal.

    Los casos en los que la recidiva sea frecuente se deberá optar por el tratamiento quirúrgico como solución definitiva.

  En muchas ocasiones el tratamiento quiropodológico debe ir acompañado de una terapia farmacológica en forma de antibióticos ya que suele generar constantes infecciones en el rodete periungueal.

   La Onicocriptosis comúnmente llamada Uña Incarnada, es una afección bastante corriente que ataca por lo general el dedo gordo, aunque puede afectar indistintamente cualquier dedo.

    La cirugía es el inicio del tratamiento, ella permite eliminar la causa de origen, pero es de mucha importancia que el paciente sea instruido en el hecho de que el problema solo quedará absolutamente resuelto cuando la uña crezca completamente, y se realice el primer corte profiláctico, que permitirá que la uña no vuelva a presentar este problema.

    Por tanto el control periódico del crecimiento de la uña realizado por un podólogo calificado es muy importante para evitar recidivas, tenemos que tener en cuenta que la uña al crecer puede ver entorpecido su paso por tejidos cicatrizales, o pequeñas hiperqueratosis que pueden provocar nueva inflamación, por lo que el tratamiento debe ser mantenido hasta que la uña llegue a su posición perfecta.